Importancia ecológica

Salburua, vida junto a la ciudad

El humedal de Salburua es uno de los espacios naturales más valiosos del País Vasco. Cuenta con cuatro lagunas flanqueadas por bosques de robles, arces sauces, fresnos y chopos, y alberga una gran diversidad de fauna y flora. 

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En 2002 fue designado Humedal Ramsar de Importancia Internacional, integrándose en una red de más de 2.000 humedales en todas las regiones del mundo.

A su vez, Salburua forma parte de la Red Natura 2000, una red europea de espacios protegidos. Incluye Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Humedales, esenciales para la vida

  • Los humedales son mucho más que un paisaje: son el refugio de muchas especies de aves, peces y anfibios, lo que los convierte en piezas clave para mantener el equilibrio ecológico.
  • Además, son esenciales para regular inundaciones y sequías, porque funcionan como una esponja: retienen el exceso de agua en épocas de lluvia y la liberan poco a poco cuando falta.
  • También actúan como riñones del planeta, ya que ayudan a filtrar sedimentos y contaminantes, y a depurar el agua. 
  • Por eso, cuando un humedal desaparece, las consecuencias son nefastas. Cuidar los humedales es cuidar la vida.

Recuperación de los humedales

Los humedales de Salburua no han sido siempre como los conocemos hoy en día. Tras su desecación para usos agrícolas, en los años 90 comenzaron los trabajos de recuperación.

Actualmente, a pesar de los esfuerzos de conservación, Salburua sigue enfrentando amenazas como la contaminación por vertidos, la presencia de especies invasoras y la presión urbanística. Por eso, su protección y gestión sostenible son esenciales para preservar este valioso ecosistema para las generaciones futuras.

Recuperación de los humedales

Los humedales de Salburua no han sido siempre tal y como los conocemos ahora. Tras su desecación para usos agrícolas, en los años 90 comenzaron los trabajos de recuperación. Actualmente, a pesar de los esfuerzos de conservación, Salburua enfrenta amenazas como la contaminación por vertidos, la presencia de especies invasoras y la presión urbanística. Por eso, su protección y gestión sostenible son esenciales para preservar este valioso ecosistema para las generaciones futuras.

  • Hasta el siglo XIX
    Ecosistema original
    Los humedales de Salburua contaban con tres lagunas principales y un rico entorno natural, rodeado de robledales y otros bosques, además de abundantes pastos y fauna cinegética (caza y pesca).
  • Durante el siglo XIX
    Desecación y tala, para uso agrícola
    Las lagunas fueron desecadas mediante un canal que recogía el agua y la conducía al río Alegría. Los bosques se talaron y los terrenos de destinaron a la  agricultura, lo que provocó una grave pérdida de biodiversidad.
  • Finales del siglo XX
    Furtivismo, residuos, asentamientos
    Apenas quedaba un pequeño reducto de bosque y un área húmeda muy degradada, donde sobrevivían con dificultad las últimas especies. El entorno sufría numerosos impactos negativos: furtivismo, vertido de residuos, asentamientos ilegales...
  • 1994
    Inicio de la restauración
    Para revertir esta situación, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, con el apoyo de otras instituciones, puso en marcha un ambicioso proceso de restauración ecológica. 
  • 1998
    Vuelve el agua a las lagunas
    El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz construyó un dique para cerrar el canal que se había utilizado hasta entonces para vaciar las lagunas. Gracias a esta medida, las balsas se volvieron a llenar de agua subterránea y lluvia.
  • 2009
    Ataria
    Inauguración del Centro de Interpretación de los Humedales de Salburua, Ataria.
  • Actualidad
    Continúa la restauración
    Se mantienen las lagunas restauradas y se ha repoblado parte del bosque original. El humedal ha recuperado gran parte de su riqueza natural y está recuperando su estructura, su funcionamiento y su aspecto natural, muy próximos a los de su estado original.
  • Planes de futuro
    Retos
    Quedan actuaciones pendientes para consolidar definitivamente el espacio natural de Salburua.

Recuperación de los humedales 

Los humedales de Salburua no han sido siempre tal y como los conocemos ahora. 

Durante el siglo XIX, fueron desecados y los bosques talados para destinar los terrenos a la agricultura. Esta transformación provocó una grave pérdida de biodiversidad.

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A comienzos del siglo XX, apenas quedaba un pequeño reducto de bosque y un área húmeda muy degradada, donde sobrevivían con dificultad las últimas especies propias de estos ecosistemas. Además, el entorno sufría múltiples impactos negativos: furtivismo, vertido de residuos, asentamientos ilegales...

Para revertir esta situación, en 1994 el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, con el apoyo de otras instituciones, puso en marcha un ambicioso proceso de restauración ecológica. Esta iniciativa permitió recuperar la riqueza natural del área, favoreciendo el retorno de numerosas especies de flora y fauna. 

Además de su valor ecológico, la restauración de los humedales tuvo un objetivo funcional: reducir el impacto de las inundaciones en la ciudad. Las lagunas restauradas actúan como vasos de laminación, es decir, almacenan el exceso de agua en épocas de lluvias intensas, ayudando a regular los caudales y mitigar riesgos.

Salburua: importancia ecológica internacional

La importancia de Salburua trasciende el ámbito local o regional. En 2002 fue designado Humedal Ramsar de Importancia Internacional, integrándose en una red de más de 2.000 humedales en todas las regiones del mundo.

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En el País Vasco, además de Salburua, están incluidos en esta red Urdaibai, Txingudi, las Lagunas de Laguardia, las colas del Embalse de Ullibarri-Ganboa, Salinas de Añana y el Lago de Caicedo de Yuso.

A su vez, Salburua forma parte de la Red Natura 2000, una red europea de espacios protegidos. Incluye Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), creadas para proteger hábitats y especies clave. El objetivo es garantizar que la biodiversidad se conserve a largo plazo, ayudando a frenar su pérdida.