Verano en Ataria
¿Qué está pasando en Ataria?
El verano transforma el parque de Salburua. Con el sol alto, los días largos y las temperaturas elevadas, el agua retrocede y deja al descubierto orillas fangosas.
Algunos años, el nivel baja tanto que el agua queda confinada en las zonas más profundas de las lagunas. Fuera, el paisaje se va amarilleando con el paso de la estación.
Refugio del calor
✓ La vida animal se adapta a las duras condiciones de esta estación.
La vegetación ofrece frescor a aves y mamíferos, que reducen su actividad en las horas centrales del día.
Mientras tanto, en los claros del parque, los prados cubiertos de flores estivales se llenan de flores que atraen a abejas y mariposas.
En los prados húmedos, los ciervos aprovechan la tranquilidad de la mañana y el atardecer para alimentarse.
Aguas que se retiran
✓ El calor del verano cambia el aspecto de las lagunas.
Muchas aves acuáticas se concentran en las zonas más profundas, donde aún encuentran alimento.
Las cigüeñas blancas vigilan desde sus nidos y alimentan a los polluelos, que ya crecen fuertes, mientras las garzas reales y las garcetas buscan peces y anfibios en aguas someras.
En el agua abundan las ranas, que se hacen presentes con su croar intenso. Los galápagos europeos se dejan ver asoleándose sobre troncos semisumergidos.
Vuelos al atardecer
✓ El cielo del humedal se llena de cazadores de insectos.
En el aire, libélulas y caballitos del diablo dibujan vuelos rápidos sobre las lagunas y los arroyos.
Al caer la tarde, los murciélagos se suman a golondrinas, aviones y vencejos que trazan movimientos imposibles en el cielo, cazando insectos en vuelo.
Imprescindibles
✓ Pasea o ve en bici por los senderos del humedal.
✓ Observa la fauna desde los observatorios y pasarelas.
✓ Captura el movimiento y los colores vivos sobre las lagunas.
✓ Visita el Centro de Interpretación.
✓ Participa en talleres y actividades del centro Ataria.